Salida de Emergencia abrió la noche de Panteón Rococó
- Noticias a la 8va

- 10 jun
- 4 min de lectura
Por: Alexis Eduardo Cárdenas Cabrera y Julián Pineda
Ser telonero es un oficio ingrato y, a la vez, uno de los actos de fe más puros que existen en la música en vivo. Salir antes de que el público esté listo y antes de que nadie te esté esperando a ti. El nombre en el cartel aparece más pequeño, la caligrafía cede jerarquía y, sin embargo, ahí está alguien dispuesto a subir al escenario y ganarse cada aplauso desde cero.
El 6 de junio, el Teatro al Aire Libre del Parque Tabasco recibió a una ciudad que venía a ver a Panteón Rococó celebrar sus 30 años. En una tarde calurosa, como acostumbran a ser los veranos tabasqueños, y una noche que amenazaba con lluvia —la cual afortunadamente no llegó durante el concierto—, el público se reunió con ganas y emoción de ver y disfrutar a la banda capitalina de ska.

El escenario estaba montado, las luces apuntaban a ningún lado todavía y, entre el murmullo del público que acomodaba sus lugares y los últimos sorbos de quienes todavía no sabían bien qué esperar, Villahermosa se preparaba para una noche de ska, de nostalgia y de algo que nadie esperaba del todo: una banda local con casi tres décadas encima, a punto de recordarle a su ciudad que seguía ahí.
Pero antes de hablar de lo que pasó en el escenario, vale la pena detenerse un momento en quiénes eran los que iban a subir primero.
Salida de Emergencia no nació de una convocatoria ni de un proyecto discográfico. Nació, como casi todo lo que dura, de la necedad compartida. La banda surgió un 26 de junio de 1998, a partir de la necesidad de sus integrantes de salir de sus bandas de ese entonces y formar un proyecto en el cual se sintieran más cómodos. Memo en guitarra rítmica y voz, Beto en el bajo, Tama en la batería y Pech en la guitarra líder: cuatro tabasqueños que encontraron en los covers no una limitación, sino un lenguaje.

Porque hay una diferencia entre una banda que toca covers y una banda que vive los covers. Las primeras los reproducen. Las segundas los habitan, los reinterpretan, los hacen suyos con el peso de los años encima. En 2026, Salida de Emergencia está a punto de cumplir 28 años juntos, más tiempo del que llevan vivos muchos de los jóvenes que esa noche esperaban en el Parque Tabasco. Y ahí estaban, calentando para telonear a una banda que cumple 30.
La pregunta no era si estaban listos. Con 28 años, esa pregunta ya no tiene sentido. La pregunta era qué iba a hacer el público con ellos.
Fue así como, aproximadamente a las ocho de la noche, Salida de Emergencia entró al escenario con una de esas canciones clásicas, pero versionada a ska: “Take on Me”, del grupo A-ha, la cual tuvo un buen primer recibimiento. Para seguir con esa energía, la banda continuó con otro clásico del ska mexicano: “Me estoy enamorando”, de Inspector.

Después de este inicio, la banda se soltó con un jam entre dos canciones que juntas suenan impecables: “Seven Nation Army”, de The White Stripes, y “Song 2”, de Blur, las cuales sirvieron para subir el nivel del ambiente.
Tras esta subida de nivel, la banda sabía que era hora de tocar las infalibles para el público, así que Memo anunció que venía una canción de la icónica banda argentina Soda Stereo. Propuso una dinámica en la que los asistentes escogerían la siguiente canción dependiendo del grito más fuerte de cada lado del recinto. Entonces tocaron los primeros acordes de “Persiana americana” y “De música ligera”; finalmente terminó ganando la segunda, y fue con esta que el público terminó de conectar con la banda.
Pasar de la iconicidad de Soda Stereo no es fácil, y para eso la banda decidió tocar una canción de otra agrupación mexicana legendaria: Caifanes. De su vasto repertorio de éxitos, la elección fue “Aquí no es así”.

Después de la iconicidad de estas bandas venía un giro inesperado con canciones versionadas de otros géneros: primero con “Desvelado”, de Bobby Pulido, y después con una del grupo Bronco, “Que no quede huella”. Estas canciones, lejos de desconectar al público, lo animaron más, debido a que la banda las tocó a su estilo.
A continuación, la banda presentó otro jam, pero ahora ochentero, compuesto por “I Was Made for Lovin’ You”, de Kiss, y “Maniac”, de la película Flashdance. Fue así que la banda ya estaba preparando el final de su corta, pero efectiva intervención.
Para el plato final, la banda empezó con la versión de “Cómo te extraño mi amor”, interpretada por la también legendaria Café Tacvba, para amenizar lo que sería su clausura, la cual el público recibió de buena manera. Finalmente, Memo anunció que la siguiente canción sería la última y agradeció al público. A continuación, presentó otra canción versionada de uno de los artistas más grandes de la historia mexicana: Juan Gabriel. Esta fue “Pero qué necesidad”.

El título solo ya era una declaración. Una banda que lleva 28 años junta no necesita justificarse ante nadie, no necesita un cartel principal ni una gira de aniversario para saber que lo que hace vale. Y, sin embargo, ahí estaban, dándolo todo en un escenario que esa noche tenía otro nombre escrito más grande que el suyo. Eso también es una forma de grandeza.
Cuando Salida de Emergencia bajó del escenario, el Teatro al Aire Libre ya era otro. No porque la banda lo hubiera transformado con un golpe de efecto, sino porque así funciona la música cuando viene de un lugar verdadero: entra despacio, sin avisar, y cuando te das cuenta ya cambió algo en el aire. 28 años no se explican. Se tocan. Esa noche en Villahermosa, Salida de Emergencia hizo lo que llevan casi tres décadas haciendo: subir, tocar y entregarle a la gente algo que no sabía que necesitaba.






Comentarios