Taxista
- Noticias a la 8va

- hace 6 días
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Por: Emily Gómez Cabrera
Para trabajar de taxista se necesita mucho más que solo saber manejar. Entre tener buenos reflejos, pensar rápido y contar con capacidad de localización surge también el multitasking, algo que, aunque quizá no parezca que utilizan demasiado, si uno observa con atención a quien conduce durante cada viaje en taxi, se dará cuenta de que lo hacen constantemente.
Estar atento al camino para evitar accidentes, pensar en la mejor ruta para llegar al destino según el flujo del tráfico durante el día, contar el dinero y dar cambio son solo algunas de las cosas que deben hacer al mismo tiempo. Para este trabajo es importante estar siempre alerta.

En los días en los que hay más pasaje suele ser complicado hacer cosas tan básicas como conseguir algo para tomar, comer o ir al baño, algo que en otro tipo de trabajos quizá no representa una preocupación. No tener un lugar de trabajo establecido se vuelve tanto una bendición como una maldición: existe la libertad de no permanecer en un solo sitio, pero también la necesidad constante de encontrar un momento para hacer algo que no sea manejar.
Las últimas dos veces que he tenido que ir a algún lugar en taxi me ha tocado que sean mujeres quienes están detrás del volante. No parece algo demasiado extraordinario, pero resulta curioso que haya ocurrido de manera tan seguida, teniendo en cuenta que las mujeres en este oficio son minoría. De hecho, antes de eso no recuerdo la última vez que me encontré con una taxista.
De cualquier manera, lo que realmente importa es llegar al destino y, mientras quien maneje sepa lo que hace, a los pasajeros no parece importarles demasiado cuál sea el género de quien conduce.
Una de ellas me contó, durante una plática rápida, que no se siente muy cómoda dando servicio a altas horas de la noche porque, si de por sí siente que debe mantenerse alerta, mientras más tarde se hace, menos confianza siente al recoger personas en ciertas zonas de la ciudad.
Lo que resulta reconfortante es saber que sus compañeros taxistas y superiores, hasta ahora, no han tenido un trato hostil hacia ella, ya sea cuando se encuentran personalmente o a través de los grupos de WhatsApp que utilizan para avisarse cómo está el flujo de pasajeros en distintas zonas de la ciudad.






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